Era inevitable. Después de una semana lloviendo, la noche del martes al miércoles mi cocina se inundó. Al parecer el viento levantó una teja, se filtró agua en el tejado y... TRAGEDIA!!!!! Me pasé la mañana achicando agua y sin luz, pero con TV, es que ya no las fabrican como antes. Qué ardor guerrero que tiene la condenada con tal de que no me pierda el último capítulo de "mi" telenovela brasileira!!!
En fin, el caso es que no fui a clase de portugués y me pasé la mañana cocinando... para que llegara el griego, 5 min antes de sacar el puchero del fuego. Es el tío más oportuno del mundo!! Se pasa dos semanas en Grecia y vuelve en el momento justo de "invitarse" a comida casera: un cocido de vainas con patatas, zanahoria, puerro, calabaza... rico, rico! A cambio, me ha traido un presente: un collar de murano un tanto estrambótico que supongo tendré que ponerme alguna vez. Os pondré una foto para someterlo a votación.
Por la tarde, con la casa más o menos seca, excursión al café Versailles, cerca de Saldanha. El sitio es la leche! Decoración de principios de siglo y un mostrador como de 10m repleto de pasteles y dulces variados. Tom casi acaba con las existencias... y Tammy ya sabe que come para una menina, así que yo creo que disfruta los festines aún más, si cabe. Después, cinemá -oh, lá, lá, tout français-: Marie Antoinette, la peli de Sofia Coppola, a la que sigo sin pillar el punto del todo, pero recomendable para escuchar buena música y no pensar demasiado. Y, más tarde aún, unas estupendas cervezas belgas gran reseva
Canción del día: Mario Bross Tune, en honor a mis héroes "chapucillas" del día.
1 comentario:
¡Cuando vaya a visitarte a Lisboa quiero que me lleves a la pastelería esa!
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