miércoles, octubre 11, 2006

TWENTYSOMETHING

Las cuatro horas de clase de los sábados son difíciles. Mucho cansancio acumulado, nadie en la uni, la cafetería cerrada y, lo peor: cruzarse de camino con las cuatro personas que hay en la calle a esas horas (generalmente de vuelta tras una noche de juerga).

A la salida, fuimos a comer a un restaurante italiano cerca de la doca de Alcântara: Tom, Tammy, Paulo, Sofía – su señora- y yo, la siempre impar... El sitio es una gozada con vistas al Tejo, al puente 25 de abril (formerly known as Ponte Salazar) y al lado del monumento a los Descubridores. Y tiene unas butaquitas estupendas donde hacer el “dandi” al sol, mientras lees el periódico o simplemente remoloneas. Esta relativamente cerca de casa, así que creo que me voy a hacer asidua.




Por la noche, quedada por el cumple de Tom, que hace ya un par de años que dejó de ser veinteañero, pero hay que reconocer que lo lleva con mucha entereza. No como yo. Después de la cena y de una copa en un bar de jazz, estaba para el arrastre y tuve que abandonar el barco cuando los irreductibles enfilaban para Lux (una discoteca cerca de la Expo, todo un icono de la noche lisboeta). DE VERDAD SOMOS TAN MAYORES??????!!!!!!


Canción del día: Twentysomething, de Jaime Cullum. ¿Jor cómo fue tu fiesta?

2 comentarios:

Kitty Powers dijo...

pero sil, ! si el de la camiseta blanca que sale ne la primera foto entro conmigo en uria!!!!!!!!!!!! si si, e mi año! no me acuerdo como se llamaba pero preguntale!

Besazo guapa!

Sil dijo...

Lo sé. Ahora curra en Caixa Geral de Depósitos. Conoce a Nuno y a toda la panda. Los tentáculos de Uria son infinitos ;)))