Así que el sábado me preparé para una tranquila cena en casa de los polacos. Karol, que es un hacha en el momento cocina, nos preparó una receta tradicional de conejo acompañ
Total, que la noche se supone que se acababa ahí, pero entre el Douro por aquí, la copita de Oporto por allí, acabamos en el Bairro Alto pidiendo guerra. La primera cerveza cayó en el conocido como "bar de las alcachofas", porque las lámparas son eso, alcachofas. Después un poco de Bedroom que, como siempre, estaba hasta la bandera de entrañables "pelo-clicks".
La cara amable del Dj que nos "machacó" con cortes de los 2 many Djs
La noche se alargó, se alargooooooooó y decidimos buscar refugio en algún garito que cerrase tarde. Y acabamos en Lux, una discoteca de tres plantas cerca de Santa Apolonia, que abrió hace unos años John Malkovich con otros socios. Como no soy gran fan de las discos, no había estado antes hasta ahora, pero la verdad es que no está tan mal. Es enorme, con una terraza espectacular y dos ambientes, lo que hace que no se haga nada agobiante. Pero el Tokio, es el Tokio...
Tacones lejanos en la terraza
Canción del día: Crazy, de Gnals Barkley. Probablemente, yo era la única que la bailaba por primera vez en público. Que dónde me meto? Estudio mucho ;))
1 comentario:
Hola, guapísima, simplemente quería ser el primero en dejar un comentario. Hoy no se me ocurre nada brillante.
El Crazy mola. Yo creo que lo pusieron en la fiesta de Sil.
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