¿Qué se puede hacer un domingo por la tarde en Lisboa? Pues, por ejemplo, ir al Museo de la Electricidad: una enorme fábrica junto al río que, en tiempos, iluminaba Lisboa a base de toneladas y toneladas de carbón.
Para los que no somos ingenieros, todo parece un complicadísimo sistemas de tubos, contenedores, hornos, más tubos, turbinas... y parece que, en algún momento, vamos ver aparecer algún operario entre los engranajes al estilo Tiempos Modernos. En cualquier caso, la visita merece mucho la pena, sin duda, por el impresionante edificio.
Canción del día: Electricity, de Suede. Evidentemente. Brett rules!
1 comentario:
¡Qué retraso llevo con tu blog!
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