
Con bastante retraso escribo del que, a todas luces, parece que será el último concierto del año. Josh Rouse, lunes, Aula Magna. Ni una butaca libre en la sala de actos de la Universidad de Lisboa. Siempre me sorprende comprobar como a este lado de la frontera hay veneración por artistas que en España pasan desapercibidos (y al contrario).
Josh Rouse se hace esperar. Nos suelta un par de "cafres" argentinos de aperitivo. Estilo soy moderno, tengo el pelo como Andrés Calamaro y me regodeo en mis eses. 3 notas y un sólo ritmo durante media hora. No hay manera de soportar aquello. Me revuelvo en la butaca. Miradas descompuestas al reloj, conversaciones a media voz, sms...
Finalmente, el bueno de Josh, enfundado en un traje de banda prom, nos saca de aquella pesadilla. Comienza una hora y media de elegancia, toques country, mucha cara B y una voz "tocada". Un catarro hace que sea la noche en que todos quisimos escuchar Sad Eyes, Summertime o Winter in the Hamptons... habrá que dar una segunda oportunidad.
Canción del día: Quiet Town... adivinais de quien? But for now, I want to stay in this quiet town...
1 comentario:
quí en Madrid el principio también fue un poco "falto de ritmo"...
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