La semana pasada me tocó levantarme a unas horas indecentes (sueño que aún arrastro) para ir a Oporto. Y bueno, además de un par de horas de "Investir em Espanha", también me llevé puestas una comida estupenda y una visita al Palacio de la Bolsa.
El Palacio de la Bolsa, según nos explicaron, es propiedad de la asociación de comerciantes, que la construyó con unas "pequeñas" tasas que imponían en la aduana. Aunque les costó y tardaron en construir el edificio unos 80 años, la verdad es que valió la pena la espera y, de hecho, aunque ningún rey llegó a dormir nunca allí, se ha ganado a pulso el nombre de Palacio.
Como no me llevé mi cámara y, tampoco era plan de ponerme allí con el momento socio a hacer de güiri con el móvil, os tendréis que contentar con esto y con apuntar en vuestras agendas otro must para las visitas a Oporto. Qué ganas de escaparme a aquella ribeira un fin de semana!
Canción del día: Chiclete, dos Taxi. Que siempre me recuerda al Tripas.
miércoles, diciembre 05, 2007
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2 comentarios:
o que vale é que a malta te dá um desconto pela costela basca... ainda assim talvez desta vez tenhas sido um pouquinho bruta demais não...?
Sin suspicacias...
Esta canción simplemente me recuerda una lección magistral de Tripas en una de aquellas tardes universitarias: pastilha, en Lisboa; chiclete, en Oporto.
Lo que son las diferencias culturales!
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