Un fin de semana tras otro. Durante la semana voy apuntando -una, dos, tres...- cosas para hacer durante el fin de semana. El domingo por la tarde, con desolación, invariablemente compruebo que 48 horas no son nada. Y así llevamos casi 30 años, rebosando pequeñas píldoras de nada.
Canción del día: Nothing in my way, de Keane.
domingo, enero 27, 2008
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