Desde ahí, al impresionante Millenium Park, al borde del lago (que parece un océano sin fin), con su "bean" plateada, su impresionante auditorio de Gehry, sus fuentes, su césped perfectamente recortado...
Recorrimos el downtown y nos colamos en el lujoso despacho de Tom con unas vistas de escándalo de la Torre Sears y el lago...
Y, cuando anocheció, salimos a beber unos cócteles en un almacén desvencijado -que por dentro era como un decorado de peli- y a cenar en un restaurante divertidísimo. Para rematar, nada como una sesión de jazz en el mítico Green Mill.
Y, cuando anocheció, salimos a beber unos cócteles en un almacén desvencijado -que por dentro era como un decorado de peli- y a cenar en un restaurante divertidísimo. Para rematar, nada como una sesión de jazz en el mítico Green Mill.
Canción del día: Chicago, de gran Frank Sinatra.
1 comentario:
Envidia (malsana).
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